viernes, 17 de mayo de 2013

Soy quien


No sé por qué escribo. Supongo que por aquello de escribir para leerme a mí misma años después, y arrepentirme de haberlo escrito. 

Aunque de todas formas, siempre tendré el consuelo de que nunca nadie habrá leído nada de todos aquellos despropósitos escritos con garabatos en hojas a media noche.

Entonces cabe ahí el dilema de que pasa para la posteridad, ¿recuerdos?, la mente puede jugar con ellos. Atesoro unos cuantos, muy pocos para decir mucho. 

Me llamo Romina, eso es un hecho. El quién soy depende de a quién se le pregunte. No ahondaré en calificativos ambiguos e inducidos. El que hago, es simple, vivo; hoy, día por día, porque es la única forma que conozco de hacerlo. 

Así, sin miramientos.

viernes, 19 de abril de 2013

Amor de probeta

¿Por qué me habría de ganar tu amor?

El amor debe ser espontáneo y bilateral; en equidad de fuerzas y reciprocidad de sentimientos.

No se trata de alcanzar un objetivo, que se enamoren de ti y ahí acaba el “esfuerzo”, tampoco de pretender que es una competencia donde hay que exhibir nuestra mejor cara.

Amar también consiste en compartir las miserias y los aspectos más vergonzosos de si mismo, dejar de hacerse el fuerte o mejor, exponer nuestras vulnerabilidades. Aceptarse y saber cuando ceder.

No puedo pretender ser alguien que no soy, cumplir los parámetros que esperas ni llenar tus expectativas porque no te ofrezco un amor de probeta. Te doy todo lo que soy, lo bueno y lo malo. El cariño más sincero, eso si, pero jamás a modo o conveniencia.

Y si he llegado a este punto de tener que mencionarlo, quizás no sea el mejor escenario. 


miércoles, 17 de abril de 2013

Triada de mini historias


Había sufrido pérdidas irremediables, había experimentado el dolor más desgarrador, había escarmentado en cabeza propia,  pero nunca se sintió tan vulnerable como cuando conoció el amor y no le correspondió.

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Parada estaba frente al espejo, ensayando su discurso temerosa. Sabida que los reproches nunca ayudan y extenuada de callar lo que guardaba. Cual entusiasta oradora, así buscaba palabra por palabra, aquellas que nunca articulo.

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El ruido era ensordecedor y entre todo distinguía una dulce voz que la nombraba; era producto de su imaginación que ya antes le había jugado la misma treta. Sola en la habitación, supo cerrar los ojos y apretar los párpados cual mágica solución.

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lunes, 8 de abril de 2013

Los Virtuosos (parte I)


— Deja los lamentos ni te sientas poca cosa, las virtudes se acrecientan con esfuerzo y cimientan con el tiempo. ¡Goza! —

— Es mi falta de confianza lo que inclina la balanza, el sentirme prescindible para quien yo amo. ¡Increíble! Sin talento y poco aliento ¿cómo pido que se quede aquí a mi lado? Si hasta yo estoy ofuscado.—

— No es un bálsamo si te quiere, el cariño no se muere de la nada. Infundada inseguridad la tuya, ¿pretendes que huya? —

— Es opción. En la vida se compite en cada aspecto y el amor no es la excepción. No busco ser perfecto, sólo afecto y su admiración. —

— Y en parte te doy la razón pero para salir vencedor tienes que apelar al corazón. Así el hedor de tus miedos desaparezca y tu confianza crezca. —

—No puedo olvidar mi prosaica existencia esa que llevo en mi agónica conciencia. Y así ¿que le puedo dar? Primero hay que olvidar —

— No seas tan duro contigo, amigo. —

— No es dureza, es franqueza. Soy un remedo de lo que solía ser y ahora sólo me queda esa necesidad de pertenecer. —

— No crítico tus motivos pero comprende que el dolor es parte del sentirse vivo, sonaré un disco rayado pero deja atrás tu pasado. —

— Al contrario, mi pasado fue bueno y sereno. No sé en que momento me perdí y decidí dejar todo a un lado. —

— Entonces retoma ese camino, enfoca tus esfuerzos y lucha contra lo adverso que te presente el destino. —

— Sin herramientas, ¿cómo se enfrenta? —

— Déjame contarte un cuento que responda tu inquietud, de alguien que en un momento, sentía que no tenía, ni una sola virtud... —


(continuará) 

lunes, 1 de abril de 2013

Conformista


Quizás tener estándares más comunes que corrientes no deberían ser considerados como algo peyorativo. Quizás quienes conocen realmente sus limitaciones tienen claro sus expectativas de la vida y están conscientes de lo que pueden aspirar.

Tantos quizás y disyuntivas que se afrontan a lo largo de los años tratando de encontrar nuestra identidad y objetivo en este mundo.

Ayer escuche a Ani tan satisfecha consigo misma por la vida tan plana que ha llevado, por no afrontar altibajos y agradecida sonreía por tener lo necesario para vivir. No sabia quien la escuchaba, yo si sabia quien hablaba.

Tan elocuente y simple argumento me hizo sentir envidia de la única que existe, de la mala.

Yo hubiera querido una vida así,  en la que no tuviera que mostrar mis fortalezas, que no me exigiera nada. No buscar ser un ejemplo ni objeto de admiración. Eso al final de cuentas no reconforta mi alma.

La vida no se elige, se trata de labrar el camino sin saber que retos afrontaremos en el. Desconociendo si nuestras decisiones son correctas, como repercutirán y en quienes. En lo personal estoy hasta la madre de escuchar decir que las pruebas son en medida de nuestras capacidades, que dios pone retos que se pueden superar a aquellos que tienen las fortalezas para hacerlo. Puros bla, bla, bla.

Muchas veces me frustro, me fastidio del mundo entero y de mi misma. No tolero ni mi propia presencia; otras tantas valoro cada instante y sí, también le agradezco a la vida lo que soy, porque de lo contrario no estaría aquí, maldiciendo a Ani y lamiendo mis heridas con lamentos.


domingo, 3 de marzo de 2013

El camino fácil


Desde que me entere que Teresa se mató porque no pudo seguir viviendo con el secreto que Ranz le confesó, me cuesta más trabajo hablar de esos recónditos detalles de mí, no tanto porque se trate de hacer participe a alguien de algo tan personal sino por el hecho que implica conceder un pedacito tan bien guardado a otra persona que posiblemente no imaginaba o peor aún, que muy en el fondo no quería escuchar.

Cuando nos sinceramos con otro individuo y nos abrimos de capa es porque queremos manifestarle nuestra confianza, que sé sepa especial y digno de escucharnos. Intercambiamos parte de nuestra intimidad a cambio de un consuelo o unas palabras comprensión, pero quizás y tan sólo quizás, sea una acción egoísta o una cesión de culpas.

Es decir, si me quito a mí para concederte a ti, entonces mis culpas serán compartidas, mis fantasmas estarán en tus pesadillas y mis miedos carcomerán tu esencia.

Hablar, desahogarse, resulta sumamente liberador para el alma y también para el cuerpo, consiste en apelar a nuestra humanidad buscando redimir nuestros actos.

¿Hasta que punto? ¿Acaso no sólo es el camino fácil?

Los oídos no pueden cerrarse como los parpados lo hacen cuando no nos gusta lo que vemos, una vez que empezamos a escuchar se convierten en receptores que captan cada detalle de la conversación, cada sonido que emite la voz de nuestro emisor se agudiza y esas palabras retumban en el cerebro, a veces hasta el fin de nuestros días.

Los secretos siempre serán como un arma de doble filo, si los guardas corres el riesgo que laceren la confianza de quienes te aprecian y si los decides externar, te expones en el mejor de los casos a la lastima o bien, al ostracismo; como le paso a Karénina que también terminó por suicidarse, pero bueno, esa es otra historia.