Tras haber leido los 3 libros me quedo con un ligero amargo sabor de boca.
"Al final se decidió. Era ridículo hacer como si él no existiera. Ya no le dolía verlo. Abrió la puerta y lo dejó entrar de nuevo a su vida" (ultimo párrafo de la historia)
Porque lo contrario al amor no es el odio, sino la indiferencia...
Quizás si su autor Stieg Larsson no hubiera inesperadamente fallecido al poco tiempo de entregar a su editor el 3er. Volumen, otro final menos insípido nos hubiera deparado.
Bueno desde mi punto de vista claro, siendo una fanática empedernida de las historias de amor, lo menos que esperaba es que Sally y Kalle terminaran juntos. (música instrumental de fondo)
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